Comenzamos con una entrevista completa de salud física, emocional y mental, que resulta fundamental para entender el estado general del paciente y su relación con la salud bucodental. Esto nos permite establecer vínculos entre lo que ocurre en la boca y el resto del organismo.
Además, este enfoque ayuda a conocer a la persona de forma más profunda, comprendiendo sus necesidades, preocupaciones y estilo de vida, para ofrecer un tratamiento verdaderamente personalizado.
En cuanto a los materiales, se seleccionan con máximo cuidado, evitando el uso de metales o sustancias que puedan resultar irritantes. Incluso, en muchos casos, se testean previamente los materiales más compatibles con cada paciente, con el objetivo de prevenir cualquier tipo de reacción adversa o rechazo.


